No conoces la paz del poder que no se opone a nada

galaxy-647104_1280

“El perdón se desvanece y los símbolos caen en el olvido, y nada que los ojos jamás hayan visto o los oídos escuchado queda ahí para ser percibido. Un Poder completamente ilimitado ha venido, no a destruir, sino a recibir lo Suyo. Con respecto a tu función, no hay opciones entre las que elegir en ninguna parte. La opción que temes perder, nunca la tuviste. Sin embargo, eso es lo único que parece ser un obstáculo para el poder ilimitado y los pensamientos homogéneos, los cuales gozan de plenitud y felicidad y no tienen opuestos. No conoces la paz del poder que no se opone a nada. Sin embargo, ninguna otra clase de poder puede existir en absoluto. Dale la bienvenida al Poder que yace más allá del perdón, del mundo de los símbolos y de las limitaciones. Él prefiere simplemente ser, y, por lo tanto, simplemente es.” (Un curso de milagros, Texto 27.III.7)

La Paz de Dios

Como hombres no existimos, es falso. La Humanidad es falsa: es la idea de que no haya Dios y de que “algo”, ego, se le pueda enfrentar. Lo falso es irreal, no existe aunque parezca hacerlo. Es al contemplar esa devastacion que el milagro te recuerda dulcemente que todo lo que ves es falso, porque contraria la Palabra de Dios: no es eterno. La forma es falsa, irreal. Es un Don de Dios que lo temporal solo exista en sueños. De esa manera, su Ser, Inalterable, Inmanente, Eterno y Feliz, jugara por siempre el juego que El mismo crea para Si mismo. Si es eterno es real, sino es irreal.

Hay una ley que dice:

Lo real no puede ser amenazado.
Lo irreal no existe.
Esta es la Paz de Dios.

Que la Paz y los Milagros nos arrullen.

Quien es el autor del miedo

“Dios no es el autor del miedo. El autor del miedo eres tú. Has elegido crear en forma diferente a como crea Él, y, por lo tanto, has hecho posible el que puedas tener miedo. No estás en paz porque no estás desempeñando tu función. Dios te encomendó una función muy elevada que no estás llevando a cabo. Tu ego ha elegido estar atemorizado en vez de llevarla a cabo. Cuando despiertes te será imposible entender esto porque es literalmente increíble. No creas lo increíble ahora. Cualquier intento de incrementar su credibilidad es simplemente un intento de posponer lo inevitable. La palabra “inevitable” le causa terror al ego, pero es motivo de júbilo para el espíritu. Alcanzar a Dios es inevitable, y tú no puedes eludirlo, de la misma manera en que Él no te puede eludir a ti.” (UCDM, Texto 4, I, 9)