La curación es un reflejo de nuestra voluntad conjunta

La curación es un reflejo de nuestra voluntad conjunta. Esto resulta obvio cuando se examina el propósito de la curación. La curación es la manera de superar la separación. La separación se supera mediante la unión. No se puede superar separando. La decisión de unirse tiene que ser inequívoca, o, de lo contrario, la mente misma estaría dividida e incompleta. Tu mente es el medio por el cual determinas tu propia condición, ya que la mente es el mecanismo de decisión. Es el poder mediante el que te separas o te unes, y, consecuentemente, experimentas dolor o alegría. Mi decisión no puede imperar sobre la tuya porque la tuya es tan poderosa como la mía. De no ser así, los Hijos de Dios no gozarían de perfecta igualdad. No hay nada que nuestra voluntad conjunta no pueda lograr, pero la mía sola no puede ayudarte. Tu voluntad es tan libre como la mía, y ni siquiera Dios Mismo se opondría a ella. Yo no puedo disponer lo que Dios no dispone. Puedo ofrecerte mi fuerza para hacer que la tuya sea invencible, pero no puedo oponerme a tu decisión sin rivalizar con ella y, consecuentemente, sin violar lo que la Voluntad de Dios ha dispuesto para ti. (T.8.IV.5.)

Anuncios

La curación siempre produce armonía

Se puede contar con todo lo que es de Dios porque todo lo que es de Dios es completamente real. (T.7.V.6.8)

El miedo no produce alegría. La curación Sí. El miedo siempre hace excepciones. La curación nunca las hace. El miedo produce disociación porque genera separación. La curación siempre produce armonía porque procede de la integración. Es predecible porque se puede contar con ella. Se puede contar con todo lo que es de Dios porque todo lo que es de Dios es completamente real. Se puede contar con la curación porque la inspira Su Voz, y procede de acuerdo con Sus leyes. Mas si la curación es consistente tu entendimiento acerca de ella no puede ser inconsistente. El entendimiento significa consistencia porque Dios significa consistencia. Puesto que ése es Su significado, es también el tuyo. Tu significado no puede estar en desacuerdo con el Suyo porque todo lo que significas y lo único que significas procede de Su significado y es como el Suyo. Dios no puede estar en desacuerdo Consigo Mismo, y tú no puedes estar en desacuerdo con Él. No puedes separar tu Ser de tu Creador, Quien te creó al compartir Su Ser contigo.

La salud es el resultado de abandonar todo intento de utilizar el cuerpo sin amor

“El Espíritu Santo te enseña a usar el cuerpo sólo como un medio de comunicación entre tus hermanos y tú, de modo que Él pueda enseñar Su mensaje a través de ti. Esto los curará y, por lo tanto, te curará a ti. Nada que se utilice de acuerdo con su propia función tal como el Espíritu Santo la ve, puede enfermar. Mas todo lo que se utiliza de cualquier otra forma no puede sino enfermarse. No permitas que el cuerpo sea el reflejo de una mente dividida. No dejes que sea una imagen de la percepción de pequeñez que tienes de ti mismo. No dejes que refleje tu decisión de atacar. Se reconoce que la salud es el estado natural de todas las cosas cuando se deja toda interpretación en manos del Espíritu Santo, Quien no percibe ataque en nada. La salud es el resultado de abandonar todo intento de utilizar el cuerpo sin amor. La salud es el comienzo de la correcta perspectiva con respecto a la vida bajo la dirección del único Maestro que sabe lo que ésta es, al ser la Voz de la Vida Misma.” (T.8.VIII.9)

¿Hay alguien que no desee liberarse del dolor?

“Aquí todos estamos unidos en la Expiación, y no hay nada más en este mundo que pueda unirnos. Así es como desaparecerá el mundo de la separación, y como se restablecerá la plena comunicación entre Padre e Hijo. El milagro reconoce la inocencia que tiene que haberse negado para que se haya producido la necesidad de curación. No niegues este jubiloso reconocimiento, pues toda esperanza de felicidad y de liberación de cualquier tipo de sufrimiento reside en él. ¿Hay alguien que no desee liberarse del dolor? Tal vez no haya aprendido todavía cómo intercambiar la culpabilidad por la inocencia, ni se haya dado cuenta de que sólo mediante este intercambio se puede liberar del dolor. Aun así, aquellos que no han aprendido necesitan que se les enseñe, no que se les ataque. Atacar a los que necesitan que se les enseñe es perder la oportunidad de poder aprender de ellos.” (Un curso de milagros, Texto 14.V.5)

El cuerpo como un medio

EL CUERPO COMO UN MEDIO

Una de las formas que tu libertad tomará es la libertad de la enfermedad. Porque en tu comprensión de que tu cuerpo es un medio simplemente, que el cuerpo es simplemente un vehículo de experiencia, que es el producto de la Mente, encontrarás en tu comprensión, que todo viene de la Mente, que nunca elegirás la enfermedad. Porque la enfermedad no es mas que un instrumento, cuidadosamente planificado, que tú usas para substanciar tu creencia de que estás separado.

Si alguna vez, Escúchame bien, si alguna vez estás enfermo – de la más leve gripe, a la peor enfermedad corporal que puedas imaginar, de la peor enfermedad psiquiátrica que puedas pensar, recuerda que esto no es felicidad – si alguna vez experiencias alguna de esas enfermedades, tu estás creyendo que el cuerpo es un fin.

Y ¿cómo es eso? Cuando crees que el cuerpo es un fin, crees como te he dicho, que él tiene existencia por sí mismo. Y así crees que tu cuerpo puede enfermarse, de alguna forma, independiente de ti. Y así crees que tú, un ser aislado y separado, puedes ser víctima de tu cuerpo. Mientras que sin la creencia en la separación, eso no puede ser así.

Surgiendo de tu mente, sería posible que eligieras lo que el mundo llama los síntomas físicos. Pero en tu discernimiento de que el cuerpo es un medio solamente, y que todo viene de la Mente, nunca habría resistencia. Porque nunca habría la creencia de que fueras víctima de tu cuerpo. Y por lo tanto, tu percepción no sería de enfermedad. Simplemente sería de la experiencia.

Brent A. Haskell – La Otra Voz (pag.80) acerca de Un Curso De Milagros (UCDM)